En ocasiones, pensamos que el acero inoxidable es un material exento de la corrosión y/o del paso del tiempo, pero lejos de la creencia habitual, el acero inoxidable contiene diferentes niveles de corrosión, y según su utilización, deberemos tener en cuenta estos: «Aspectos clave para el buen mantenimiento del acero inoxidable».

Para mantener su estado óptimo en RNSinox consideramos que el acero inoxidable debe tener ciertos cuidados, pero para poder compartir estos aspectos clave, primero tenemos que explicar los diferentes tipos de aleación que podemos encontrar en el mercado y escoger de forma apropiada el material más adecuado para su cometido. En estos casos, todo depende del profesional que selecciona la materia prima para su proyecto, pero nuestro deber desde RNSinox es saber aconsejar la mejor solución.

¿Que son los aceros inoxidables?

Los aceros inoxidables son aleaciones a base de hierro, cromo, carbono y otros elementos, principalmente el níquel, el molibdeno, el manganeso, el silicio, el titanio, etc. Esta aleación les confiere una resistencia particular a algunos tipos de corrosión.

La norma EN 10088 define a los aceros inoxidables, como aquellas aleaciones férricas que contienen cromo en una proporción mínima del 10.5%, por lo que el elemento que predomina es el hierro, esta característica, basada principalmente en el predominio del hierro en el acero, previene el deterioro principalmente oxidante, que genera por ejemplo por el aire, por lo que resulta una de las soluciones más optimas en según qué espacios.

Por ello, recomendamos los aceros inoxidables ferríticos para proyectos de interiorismo, en donde el entorno no sea agresivo, sobre todo en aplicaciones interiores, en caso de que el proyecto se desarrolle en un espacio con un alto nivel de cloruros y de dióxido de azufre, con una atmósfera marina, naves industriales con procesos de deshielo o climas muy húmedos, recomendamos el tipo de material A-316 por su gran resistencia. Debido a que nuestro clima mediterráneo es más cálido A-304 suele ser la más común siendo habitual en espacios tanto interiores cómo exteriores con un nivel de corrosión más bajo, como por ejemplo: entornos rurales, urbanos o industriales sin exposición a cambios bruscos de temperatura.

Otro punto importante a la hora de escoger el material adecuado es su acabado, valorar si queremos un acabado rugoso, esmerilado, pulido, liso, brillante, teniendo este factor en cuenta facilitaremos su posterior mantenimiento, y por último, y en muchos casos, lo más importante «el diseño» ser previsor ante este aspecto, puede propiciar un diseño que permita que este aprovechar aspectos de autolimpieza o minimizar la acumulación de suciedad.

 

Aspectos clave para el mantenimiento del Acero Inoxidable:

Para RNSinox entregar el trabajo en perfecto estado, limpio y con buenos acabados es prioritario, este factor, facilita el cuidado y el mantenimiento del acero, ya que durante un tiempo, este solo requerirá de tratamientos básicos para mantener su aspecto.

A la hora de limpiar una superficie de acero inoxidable, debemos aclarar con agua toda la superficie eliminando los rasgos más superficiales, podemos utilizar chorro a presión teniendo en cuenta la elevada presión del agua, manguera con agua, en el caso de ser una superficie con polvo, o usar paños de algodón o cepillo de suaves fibras con agua templada y una emulsión jabonosa con base de detergente (evitar siempre los detergentes en polvo ya que pueden causar arañazos) o amoniaco, siempre en una proporción reducida que no supere el 5% de la mezcla, luego siempre debemos aclarar con agua y secar con paños manteniendo la dirección de arriba a abajo durante el secado, este último proceso eliminará las huellas dactilares y otras marcas leves.

Ante diferentes tipos de manchas más profundas, podemos utilizar productos de limpieza no abrasivos, que contengan ácido cítrico como principal componente, el agua desionizada también nos puede ayudar a reducir las manchas de agua, si las manchas son pequeños depósitos adheridos por el agua, podemos utilizar una solución al ácido fosfórico al 10% o una mezcla de vinagre y agua (3 partes de agua x 1 de vinagre). Las manchas de aceite o grasa pueden eliminarse con acetona, disolvente, o alguna solución en alcohol. Cuando el deterioro se trate de signos de oxidación, podemos utilizar un baño de ácido nítrico, eso si, en estos casos siempre debemos tratar previamente la superficie con algún tipo de desengrasante.

Las técnicas de decapado puede eliminar una capa fina del acero, suele ser útil ante la eliminación de pintura, en estos casos se utiliza una mezcla de ácido cítrico con fluorhídrico, en el caso de decoloraciones también podemos tratar este tipo de decapado, no obstante, debemos tener en cuenta que este tipo de tratamientos basados en ácidos, pueden alterar el aspecto del acero, siendo necesario a posterior el uso de tratamientos por profesionales para restaurar el acero, por ello, es vital contar siempre con profesionales y seguir paso a paso cada una de las instrucciones facilitadas para cada situación antes de iniciar cualquier proceso.

Es muy importante saber que tipo de materiales NO debemos utilizar bajo ningún caso, como pueden ser las lejías de hipoclorito, agentes de limpieza con contenido en cloruros o ácido clorhídrico, soluciones para la limpieza de plata y/o el salfumán, ya que el vapor de este producto es altamente contraproducente para el acero, en estos casos, si por desconocimiento o accidente se han utilizado, lo más recomendable es limpiar rápidamente con abundante agua limpia para aclarar de inmediato.

Ante cualquier duda o cuestión pueden ponerse en contacto con nuestro departamento técnico a través de nuestro formulario de contacto o diriguiéndose al correo rnsinox@rnsinox.com

Fuentes: Los aceros inoxidables // Gabriel Di Caprio GRUPINOX.